Geopolítica
El estrecho de Hormuz y los cuellos de botella del petróleo
Casi todo el petróleo del mundo se mueve por barco. Y los barcos no van por cualquier sitio: pasan por un puñado de puntos muy concretos. Cuando uno de esos puntos tiembla, el precio del crudo se mueve al instante.
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En tensión ahora mismo
Los tres puntos que se están moviendo
1.Estrecho de Hormuz
Es el más grande. Por Hormuz pasan cerca de 20 millones de barriles al día, aproximadamente una quinta parte del consumo mundial de petróleo. Todo lo que sale del Golfo Pérsico —Arabia Saudí, Emiratos, Kuwait, Irak, Irán— tiene que cruzarlo. Y el estrecho tiene apenas 33 kilómetros en su punto más angosto, con Irán en una orilla y Omán en la otra.
Irán ha amenazado con cerrarlo múltiples veces. No hace falta que lo consiga: basta con un ataque a un petrolero o un incidente con la Guardia Revolucionaria para que las primas de riesgo se disparen. Cuando el mercado descuenta un porcentaje pequeño de que Hormuz se cierra, el precio del barril lo refleja al instante.
2.Bab el-Mandeb
Es el otro extremo del Mar Rojo, entre Yemen y Yibuti. Por aquí pasa el tráfico que va del Golfo Pérsico al Mediterráneo vía el canal de Suez —unos 8-9 millones de barriles al día. Es la ruta natural del crudo hacia Europa.
Desde hace un par de años, los ataques hutíes a barcos comerciales han obligado a muchos petroleros a rodear África por el cabo de Buena Esperanza. Eso son diez días más de viaje y varios cientos de miles de dólares extra en fletes y seguros por buque. Ese sobrecoste acaba en el precio del combustible.
3.Puertos del Báltico: Primorsk y Ust-Luga
Menos famosos, pero clave. Primorsk y Ust-Luga, ambos en el golfo de Finlandia cerca de San Petersburgo, son las principales terminales de exportación de crudo ruso hacia Occidente. Por ellos siguen saliendo uno a dos millones de barriles al día hacia los mercados que todavía compran petróleo ruso.
Ucrania lleva desde 2024 atacando repetidamente estos puertos y las refinerías rusas del interior. Cada golpe reduce capacidad exportadora y desvía crudo a rutas más largas. La guerra europea también se ve aquí, en volúmenes que se restan del mercado global.
Otras arterias globales
Las que hoy no están en el foco, pero podrían estarlo
El mapa mundial del petróleo tiene más cuellos de botella. No están en tensión ahora, pero conviene tenerlos identificados —cada uno ha sido protagonista alguna vez en las últimas décadas.
Estrecho de Malaca
Entre Malasia, Indonesia y Singapur. Por él pasan del orden de 16 millones de barriles al día de crudo y productos hacia China, Japón, Corea y el resto de Asia. Si Hormuz es el cuello de botella de la oferta, Malaca es el cuello de botella de la demanda: casi todo el petróleo asiático llega por aquí. China lleva años intentando reducir esa dependencia con oleoductos por Myanmar y con la ruta ártica rusa, pero de momento no hay alternativa real.
Canal de Suez
Egipto. Es el complemento natural de Bab el-Mandeb: unos 5-6 millones de barriles al día de crudo y productos entre el Mar Rojo y el Mediterráneo. Cualquier bloqueo —el Ever Given en 2021, los ataques hutíes que desviaron tráfico en 2024— tiene efecto inmediato en el precio del crudo en Europa.
Estrechos turcos (Bósforo y Dardanelos)
Turquía. La única salida del Mar Negro. Por aquí pasan unos 3 millones de barriles al día de crudo ruso y kazajo hacia el Mediterráneo. Turquía controla el tráfico bajo la Convención de Montreux; puede restringir el paso a buques de guerra pero no a mercantes en tiempos de paz. Es la ruta que gana peso cuando cae Ust-Luga.
Canal de Panamá
Menos crudo (1 mbd) pero relevante para productos refinados, GLP y GNL. La sequía de 2023-2024 obligó a reducir tránsitos y disparó las tarifas del transporte marítimo americano. Nos recuerda que un chokepoint también puede fallar por motivos climáticos, no solo geopolíticos.